Era el centro religioso y civil de Brescia en la época romana. En la parte septentrional de la plaza, en posición preferencial, surgía el templo Capitolino, con dos filas de pórticos laterales (todavía visibles en los arcos que suben desde el antiguo nivel), mientras que la Basílica (tribunal), de la cual quedan los restos insertados en las casas de la cercana plaza Labus, cerraba el lado Sur. La grandiosa plaza del Foro estaba atravesada por el Decumano Máximo, la actual via dei Musei, sobre la antigua carretera Bergamo-Verona. En el cruce de esta calle se encuentra hoy la iglesia del siglo XVIII de San Zeno al Foro, con el pequeño pórtico cerrado por la breve verja con estatuas de delfines entrelazados y en el interior una interesante serie de pinturas. Enfrente surge el imponente palacio Martinengo Cesaresco al Novarino, edificado en el siglo XVII, que acoge en el patio la estatua de su antiguo propietario Cesare IV Martinengo. La noble morada, convertida en sede de exposiciones de arte contemporáneo, conserva en el subsuelo vestigios romanos que se pueden visitar actualmente. En las cercanías se pueden admirar algunos palacios históricos como el palacete Lana del siglo XVI (via A. Gallo, 1) atribuido al arquitecto Lodovico Beretta, autor probable también del palacio Uggeri en la esquina del vicolo San Zanino con via dei Musei. En la misma calle se desarrolla la larga fachada del palacio Maggi di Gradella, también del siglo XVI.