El edificio del siglo XVII, donado a la ciudad por el antiguo proprietario, alberga las colecciones de pinturas de los grandes del Renacimiento bresciano, Foppa, Romanino, Moretto y Savoldo además de obras importantes como el Ángel de Raffaello da Urbino (Rafael) y pinturas de Giacomo Ceruti llamado el Pitocchetto.