Dos mil años de historia están encerrados en este monasterio, fundado en 753 d.C. por Desiderio rey de los Longobardos, y son narrados a través del material expuesto en el grandioso Museo de Santa Giulia, realizado entre los muros del monasterio misomo. Los diversos edificios, que se han superpuesto en las diferentes épocas históricas, forman un preciado marco a las exposiciones: desde los pavimentos de mosaico de la antigua villa romana, a la longobarda basílica de San Salvatore, a la iglesia de Santa María in Solario con frescos del Ferramola, bajo el cielo estrellado de la bóveda, se puede admirar el tesoro del monasterio: la gran Cruz de rey Desiderio engastada de piedras preciosas y la única lipsanoteca existente, precioso relicario de marfildel siglo VI.