La pequeña plaza arbolada (a lo largo de la via Mazzini) se abre alrededor de una fuentedel siglo XVIII. Allí se encuentra el palacio obispal construido desde el final del siglo XV en varias fases y terminado en 1737 por Gian Battista Marchetti. El arquitecto realizó también el patio de entrada con el imponente portal almohadillado y proyectó la adyacente biblioteca fundada en 1747 por el obispo de Brescia Angelo Maria Querini, ilustre comitente de noble origen veneciano que tuvo relaciones con políticos e intelectuales de Europa.
La actual Biblioteca Cívica fue abierta por el mismo obispo para la ciudadanía y fue después enriquecidas con fondos provenientes de las bibliotecas de conventos cerrados y de diversos legados dejados por familias nobles de la ciudad. Acoge obras raras y de valor como el manuscrito del Avangelario Purpúreo (siglo IX) y una colección de incunables. Desde la via Mazzini, subiendo la gran escalera interna y atravesando el atrio con el busto del fundador esculpido por Antonio Callegari, se llega a las salas de consulta ornadas con frescos.
En los alrededores de la plaza, recorriendo via Trieste, se llega a la Universidad Católica del Sagrado Corazón, que tiene su sede en el histórico palacio Martinengo Cesaresco del Aquilone, obra del mayor arquitecto bresciano del siglo XVI Lodovico Beretta.
Particularmente notable es el gran portal ornado con gran trofeos militares en relieve, encabezado por el águila de los Martinengo. En el interior se pueden admirar el salón de honor y, en los subterráneos, muchos restos de un gran edificio termal de la época romana.