La plaza desempeña una función comercial ya desde de 1428, pero también una función de orden reuniendo de forma ordenada numerosas actividades de pequeño mercado que desde hace tiempo eran ejercidas en la zona. El lado oeste está adornado por la fastuosa fachada barroca, con el cuerpo central elevado, del palacio del siglo XVII Martinengo Palatino, hoy sede del Rectorado de la Universidad. Los edificios porticados, que datan de la mitad del siglo XVI, son obra del arquitecto Lodovico Beretta.
La pequeña iglesia de Santa María Bagnadore en 1608, con la sencilla fachada cerrada por un tímpano triangular orientada hacia oriente. La fuente del siglo XIX (en el centro de la plaza) está adornada con la estatua de un joven apoyado en un delfín que sostiene una cornucopia.